En días pasados, mientras se alistaba el primer informe del presidente Andrés Manuel López Obrador, en el pueblo de Tepalcatepec, ubicado en la región de Tierra Caliente en Michoacán, se libraba una batalla entre pobladores y enviados del cártel Jalisco Nueva Generación que, al final del día, dio como resultado 9 muertos y 11 heridos.

Tepalcatepec

Este pueblo conocido como Tepeque fue, junto con la Ruana, donde surgieron las autodefensas en febrero del 2013 como una respuesta de la población en contra del yugo del cartel de Los Caballeros Templarios que tenían controlado el 70 por ciento de Michoacán.

Ubicado en los linderos de Michoacán con Jalisco y Colima, esta población ha sido un territorio cotizado por el crimen organizado por su situación geográfica y la producción de las drogas sintéticas que son exportadas hacia los Estados Unidos vía terrestre y marítima desde el puerto de Lázaro Cárdenas.

Cuando surgieron las autodefensas, el expresidente municipal Guillermo Valencia dio a conocer que los habitantes del lugar fueron armados por el ejército con rifles de alto poder y bajo el auspicio del general de Colombia, Oscar Naranjo -contratado por el presidente Enrique Peña Nieto como su asesor en seguridad nacional- se formaron estas milicias armadas.

Tepalcatepec desde el sexenio de EPN

Naranjo fue el creador en Colombia de las autodefensas, un grupo cuya meta esencial era acabar con Pablo Escobar, pero que a la postre se transformó en un nuevo cártel de la droga en ese país. Un fenómeno similar a lo que ocurrió en la región michoacana de tierra caliente, donde algunos de los integrantes de las autodefensas fueron convertidos en policías rurales por el gobierno de Enrique Peña Nieto, y más tarde integraron los grupos delincuenciales que en los últimos cinco años se apoderaron de la región.

Así, mientras que el presidente Andrés Manuel López Obrador preparaba su primer informe dándole un espacio especial a la lucha contra el crimen organizado y la violencia, en Tepalcatepec volvía a manifestarse esa guerra del narco que parece no tener un fin.

Días previos a los enfrentamientos en este pueblo, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, reveló que se estaban reuniendo con representantes de grupos armados de Michoacán, Tamaulipas y Guerrero, interesados en la pacificación en regiones de esas entidades.

El subsecretario Ricardo Peralta fue hasta la Huacana, Michoacán, para hablar con habitantes que se encuentran armados, a quienes propuso que depusieran sus rifles y pistolas por empleos seguros. Informó que había un plan de pacificación del gobierno en el cual se incluía la creación de 100 mil empleos con la instalación de agroindustrias en estas zonas conflictivas.

Ante el escándalo que se generó por la estrategia de Gobernación de hablar con grupos armados, algunos vinculados con el crimen organizado, se canceló dicho programa bajo la consigna del presidente López Obrador de no tener tratos con ninguno de estos grupos.

Sin una estrategia para desarmar a los grupos de autodefensas, el mensaje hacia estos grupos fue de luz verde para apropiarse de otras zonas estratégicas como lo es Tepalcatepec donde la guerra contra el narcotráfico y el crimen organizado es en pan de todos los días.

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